Muchas consultas empiezan facturando con una herramienta general y les funciona bien durante un tiempo. La duda sobre Quipu para clínicas aparece más tarde, cuando el centro crece: el programa de facturación no sabe nada de la agenda, no sabe nada de la historia y hay que copiar los mismos datos dos veces al día. Antes de decidir conviene mirar qué publicita cada uno y qué trabajo queda en medio.
Qué publicita Quipu hoy en su web
Consultado el 1 de agosto de 2026, Quipu se presenta como una plataforma de facturación, tesorería y gestión financiera dirigida a autónomos, empresas y asesorías. En su web publicita facturación automatizada, previsión de flujo de caja, conciliación bancaria, un lector de recibos y tickets con inteligencia artificial, gestión de impuestos, un asistente propio y la parte de pedidos y albaranes.
Dos cosas más, y las dos a su favor: trata la nueva normativa de facturación de forma destacada y se declara adaptada a ella, y publica sus tarifas —8,50 €/mes el plan de entrada, 15 €/mes el intermedio y 29,50 €/mes el superior, en la misma fecha de consulta—. Publicar precio es un gesto de transparencia que buena parte del sector sanitario todavía no hace, y merece reconocerse.
Cómo leer esta comparación, y qué NO estamos diciendo
Todo lo que aquí se afirma de Quipu procede de su web pública el 1 de agosto de 2026. Cuando decimos que algo «no lo publicita» significa exactamente eso: que no aparece en las páginas consultadas, nunca que no exista, que esté mal hecho o que su producto falle. Puede tenerlo en un plan concreto, en su hoja de ruta o simplemente sin anunciar. Si detectas un dato desactualizado, agradecemos el aviso y lo corregimos con fecha nueva.
¿Dónde se queda corta una facturación genérica en una clínica?
No en la factura, que la emite igual de bien. Se queda corta en todo lo que rodea a la factura cuando el negocio es sanitario: el régimen fiscal particular de la actividad, el vínculo con el acto clínico que se ha prestado, el consentimiento que debía firmarse antes y el catálogo de servicios que comparten agenda, presupuesto y cobro. Son cosas que un facturador transversal no tiene por qué resolver, porque no es lo suyo.
- Tratamiento fiscal por líneaUna factura sanitaria puede llevar conceptos exentos y no exentos a la vez. Sin desglose por línea, alguien parte documentos a mano.
- Régimen canario en la misma casaUna sede en Canarias aplica un impuesto distinto y debe convivir con el resto sin duplicar el catálogo de servicios.
- Catálogo compartido con la agendaEl mismo acto se agenda, se presupuesta y se factura. Cuando vive en dos sistemas, el precio se desincroniza en semanas.
- Bonos de sesiones prepagadasSaldo, caducidad y beneficiarios distintos del titular no son un caso raro en una clínica; en un facturador general no suelen existir.
- Descuento con tope por rolQue recepción no pueda rebajar sin límite es control interno, y se aplica antes de quemar el número de factura.
Cuándo Quipu es la elección correcta
En más casos de los que a un competidor le gustaría admitir. Un profesional que trabaja solo, con pocas facturas al mes, sin agenda compartida y con la gestoría llevando la parte fiscal, probablemente esté mejor con una herramienta ligera y barata que con un sistema clínico completo. La complejidad no se compra por si acaso: se compra cuando la operación ya la tiene. Si tu clínica cabe en esa descripción, cambiar ahora sería pagar por pantallas que no vas a abrir.
Qué le exige la norma a tu programa de facturación
El área de facturación con registro encadenado, y la guía que explica qué obliga a hacer exactamente el reglamento y desde cuándo.
¿Y si mantengo los dos sistemas a la vez?
Es lo más habitual y funciona hasta cierto tamaño. El coste no está en la licencia, está en el puente: alguien exporta, alguien importa y alguien concilia diferencias a final de mes. Ese trabajo crece con el volumen de facturas y es invisible en cualquier comparativa de precios, porque no aparece como gasto sino como horas de una persona que ya está en nómina y que podría estar haciendo otra cosa.
El momento de replantearlo suele llegar con la segunda sede, con el segundo profesional que factura o con la primera inspección que pide trazabilidad de una factura concreta hasta el acto que la originó. Mientras nada de eso ocurra, mantener dos herramientas sencillas es una decisión defendible; conviene tomarla a propósito y no por inercia.
Preguntas frecuentes sobre Quipu y clínicas
¿Quipu está adaptado a la nueva normativa de facturación?
Su web lo trata de forma destacada y declara estar adaptada a Veri*Factu, consultada el 1 de agosto de 2026. La norma de referencia es el Real Decreto 1007/2023, de 5 de diciembre (BOE-A-2023-24840). Como con cualquier proveedor, lo sensato es pedir esa afirmación por escrito y con el detalle de qué versión y desde qué fecha.
¿Cuándo hay que tener adaptado el sistema de facturación?
La disposición final cuarta del Real Decreto 1007/2023, en su redacción vigente, da a los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades hasta antes del 1 de enero de 2027, y al resto de obligados del artículo 3.1 hasta antes del 1 de julio de 2027. Comprobado en boe.es el 1 de agosto de 2026 sobre el texto consolidado.
¿Qué gano llevando facturación y clínica en el mismo sistema?
Sobre todo, dejar de copiar. El acto se agenda, se presupuesta, se factura y se contabiliza con el mismo dato, y la factura queda trazada hasta el tratamiento que la originó. En una consulta pequeña ese ahorro es modesto; en un centro con varios profesionales y varias sedes, es la diferencia entre cerrar el mes en un día o en una semana.
¿Publica Quipu sus precios?
Sí, y es una ventaja frente a buena parte del sector. En la consulta del 1 de agosto de 2026 su web mostraba tres planes: 8,50 €/mes, 15 €/mes y 29,50 €/mes. Para comparar de verdad conviene pedir a cada candidato la propuesta por escrito con usuarios, módulos incluidos y permanencia, porque el precio de lista rara vez es el precio final.
El otro caso frecuente: el ERP generalista
Si en vez de un facturador estás mirando un ERP completo pero genérico, el análisis cambia; y el cálculo de los modelos trimestrales es donde se nota la diferencia.